Proceso de Coaching

que es el proceso de coaching

En éste artículo queremos profundizar en el proceso de coaching y en de qué fases consta. Quién de nosotros se ha parado alguna vez a pensar ¿cuántas decisiones tomamos diariamente? Algunos estudios hablan de alrededor de 35.000 decisiones al día, de las cuales aproximadamente 100 son decisiones que tomamos conscientemente.

En qué consiste el proceso de coaching.

Aunque en ocasiones pasen desapercibidas, todas las decisiones que tomamos o dejamos de tomar, construyen nuestra vida presente y futura, y de una manera más, o menos plena.

Las personas que deciden tomar plenamente las riendas de su vida, en muchas ocasiones deciden hacerlo de la mano de un coach. Es aquí donde nace la relación entre el coach y su cliente, con el único objetivo de que, a través de un proceso de coaching, el cliente alcance una vida con V mayúscula.

Para que la relación entre el coach y su cliente se construya sobre una base sólida, es fundamental establecer los cimientos de esta, por ello, todo proceso de coaching es recomendable iniciarlo creando una alianza.

La alianza es el contenedor de la relación.

Podemos verlo como el abrazo que envuelve esa relación, y la hace segura. Durante la creación de la alianza, ambas partes expresarán aquellos aspectos que necesitan para sentirse cómodos y generar un espacio de confianza.

También es el momento para pedir permiso, por ejemplo, para interrumpir, o incluso ser contundente si el momento lo requiere. La alianza es un acuerdo vivo que, será revisado antes de cada sesión durante el proceso de coaching.

Una vez ambas partes han dado a conocer sus necesidades para entrar de manera libre y consciente en el proceso, entonces es el cliente quien explica el objetivo que quiere lograr.

En este punto es muy importante remarcar que el cliente siempre tiene que tener un objetivo. Puede ser un objetivo ambicioso y a largo plazo que se desglosará en pequeñas metas, o quizás un objetivo muy concreto, pero, en cualquier caso, es necesario trabajar sobre un objetivo.

Para facilitar el seguimiento, el coach y el coachee fijarán hitos intermedios de control, que serán tan flexibles como el cliente necesite, pero sin perder de vista el objetivo.

Establecidos los fundamentos, pasamos a la acción.

A partir de aquí se harán tantas sesiones como se requieran. Es imprescindible recordar que cada persona es única, y por ello no hay un proceso de coaching estándar, sino que siempre se trata de una metodología adhoc, que se va construyendo junto con el cliente, sesión a sesión.

En la mayoría de los casos, será suficiente con entre 6-8 sesiones, con un intervalo de 15 días entre sesión, aunque esto siempre dependerá de la persona y su objetivo.

en que consiste el proceso de coaching

El coach, figura de guía y espejo en el proceso de coaching

En las sesiones propiamente, el coach adopta la figura de guía, y de espejo. Esto significa que acompañará a su cliente, y lo sostendrá en cada momento, pero en ningún caso le dará su opinión personal o consejo, sino que al hacer de espejo le mostrará al cliente lo que él mismo está expresando.

Este método permite que el propio cliente vea la realidad de sus palabras, gestos, y expresiones, enriqueciendo de este modo su capacidad de toma de conciencia, y decisión.

Resumen del proceso de coaching

Como resumen, remarcamos que el proceso de coaching inicia con una alianza que permite crear un espacio seguro y de confianza, y sigue su curso desenvolviéndose alrededor de un objetivo. La duración, y la forma de las sesiones pueden variar en cada proceso, en función de las necesidades del cliente.

 

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